miércoles, 22 de mayo de 2013

Puntualidad



Puede considerarse un valor, la PUNTUALIDAD, que se construye por el esfuerzo de estar a tiempo en el lugar adecuado y tiene como premisa el respeto a los demás.
El valor de la puntualidad es la disciplina de estar a tiempo para cumplir nuestras obligaciones: una cita del trabajo, una reunión de amigos, un compromiso de la oficina, un trabajo pendiente por entregar.
El valor de la puntualidad es necesario para dotar a nuestra personalidad de carácter, orden y eficacia, pues al vivir este valor en plenitud estamos en condiciones de realizar más actividades, desempeñar mejor nuestro trabajo, ser merecedores de confianza.
La falta de puntualidad habla por sí misma, de ahí se deduce con facilidad la escasa o nula organización de nuestro tiempo, de planeación en nuestras actividades, y por supuesto de una agenda, pero, ¿qué hay detrás de todo esto?
Muchas veces la impuntualidad nace del interés que despierta en nosotros una actividad, por ejemplo, es más atractivo para un joven charlar con los amigos que llegar a tiempo a las clases; para otros es preferible hacer una larga sobremesa y retrasar la llegada a la oficina. El resultado de vivir de acuerdo a nuestros gustos, es la pérdida de formalidad en nuestro actuar y poco a poco se reafirma el vicio de llegar tarde.
En este mismo sentido podríamos añadir la importancia que tiene para nosotros un evento, si tenemos una entrevista para solicitar empleo, la reunión para cerrar un negocio o la cita con el director del centro de estudios, hacemos hasta lo imposible para estar a tiempo; pero si es el amigo de siempre, la reunión donde estarán personas que no frecuentamos y conocemos poco, o la persona –según nosotros- representa poca importancia, hacemos lo posible por no estar a tiempo, ¿qué mas da...?
Para ser puntual primeramente debemos ser conscientes que toda persona, evento, reunión, actividad o cita tiene un grado particular de importancia. Nuestra palabra debería ser el sinónimo de garantía para contar con nuestra presencia en el momento preciso y necesario.
Otro factor que obstaculiza la vivencia de este valor, y es poco visible, se da precisamente en nuestro interior: imaginamos, recordamos, recreamos y supuestamente pensamos cosas diversas a la hora del baño, mientras descansamos un poco en el sofá, cuando pasamos al supermercado a comprar "sólo lo que hace falta", en el pequeño receso que nos damos en la oficina o entre clases... pero en realidad el tiempo pasa tan de prisa, que cuando "despertamos" y por equivocación observamos la hora, es poco lo que se puede hacer para remediar el descuido.
Un aspecto importante de la puntualidad, es concentrarse en la actividad que estamos realizando, procurando mantener nuestra atención para no divagar y aprovechar mejor el tiempo. Para corregir esto, es de gran utilidad programar la alarma de nuestro reloj o computadora (ordenador), pedirle a un familiar o compañero que nos recuerde la hora (algunas veces para no ser molesto y dependiente), etc., porque es necesario poner un remedio inmediato, de otra forma, imposible.
Lo más grave de todo esto, es encontrar a personas que sienten "distinguirse" por su impuntualidad, llegar tarde es una forma de llamar la atención, ¿falta de seguridad y de carácter? Por otra parte algunos lo han dicho: "si quieren, que me esperen", "para qué llegar a tiempo, si...", "no pasa nada...", "es lo mismo siempre". Estas y otras actitudes son el reflejo del poco respeto, ya no digamos aprecio, que sentimos por las personas, su tiempo y sus actividades
Para la persona impuntual los pretextos y justificaciones están agotados, nadie cree en ellos, ¿no es tiempo de hacer algo para cambiar esta actitud? Por el contrario, cada vez que alguien se retrasa de forma extraordinaria, llama la atención y es sujeto de toda credibilidad por su responsabilidad, constancia y sinceridad, pues seguramente algún contratiempo importante ocurrió..
Podemos pensar que el hacerse de una agenda y solicitar ayuda, basta para corregir nuestra situación y por supuesto que nos facilita un poco la vida, pero además de encontrar las causa que provocan nuestra impuntualidad (los ya mencionados: interés, importancia, distracción), se necesita voluntad para cortar a tiempo nuestras actividades, desde el descanso y el trabajo, hasta la reunión de amigos, lo cual supone un esfuerzo extra -sacrificio si se quiere llamar-, de otra manera poco a poco nos alejamos del objetivo.
La cuestión no es decir "quiero ser puntual desde mañana", lo cual sería retrasar una vez más algo, es hoy, en este momento y poniendo los medios que hagan falta para lograrlo: agenda, recordatorios, alarmas...

LA ALEGRÍA


Nereyda Barceló Fundora



A pesar de la euforia progresista que  mundialmente ofertan algunos medios de difusión, pese a las ofertas paradisíacas de la propaganda, no obstante  la búsqueda desenfrenada de evasiones  placenteras, nuestro mundo se siente abarrotado por el pesimismo. Porque en este mundo, superficialmente feliz, hay soledad y abandono, hambre y guerras, injusticia y explotación, odio y egoísmo... ¿Se puede estar y ser alegres de verdad?
Yo opino que sí, porque la alegría no es patrimonio solamente de los que ríen, sino de los que esperan, y no reside en que nos sonría la vida, la alegría no es una cosecha, sino es una siembra, porque hay más alegría en dar que en recibir y “Dios ama a quien da con alegría” ( ll Co.9,7)
La alegría es posible y necesaria para nuestro mundo, para nuestro país, para  nuestra ciudad, para nuestra familia, para nuestros amigos, porque  no en pocas ocasiones se pretende cubrir ese déficit de alegría con un superávit de evasión y ruido musical.
Hay que abrazar la sabiduría del corazón, hay que valorar lo que realmente es importante, lo eterno, el amor que se derrama hacia los demás en entrega, generosidad,  perdón, tolerancia, humildad y todo ello nos aportará verdadera alegría, porque podemos utilizar lo material para vivir sin penas, pero no como fin de esta vida.
Y quiero sugerir algo que podemos tener en cuenta para sentir alegría:
Por dura que sea la jornada, busca tiempo para:
Apreciar cada nuevo amanecer
Escuchar el clamor de tu hermano
Tender tu mano fraternal
Buscar senderos de esperanza y
Descubrir el milagro de la vida.

 

martes, 21 de mayo de 2013

CUIDADO CON LOS RECUERDOS


Llego a Madrid a las ocho de la mañana. Me voy a quedar apenas algunas horas, no tiene sentido telefonear a los amigos
 o arreglar algún encuentro. Resuelvo caminar solo por lugares que me gustan y termino fumando un cigarrillo en un banco del parque Retiro.
-Usted parece que no está aquí –me dijo un anciano, sentándose a mi lado.
 -Estoy aquí –respondo. –Sólo que doce años atrás, en 1986. Sentado en este mismo banco con un amigo pintor, Anastasio Ranchal. Los dos estamos mirando a mi mujer, Christina, que bebió más de la cuenta y hace como que baila flamenco.
-Aproveche –dijo el anciano. –Pero no se olvide de que el recuerdo es como la sal: en la cantidad adecuada le da sabor a la comida; pero si se exagera, estropea el alimento. Quien vive demasiado en el pasado, gasta su presente en recordar.
Paulo Coelho

Felicidad




"El secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere sino en querer siempre lo que se hace"

 León Tolstoi

SIEMPRE CON ESPÍRITU POSITIVO

Nereyda Barceló Fundora

Cuántas veces nos quejamos de cualquier cosa que nos pase que no sea de nuestro agrado sin darnos cuenta de que lo más importante es que tenemos el regalo de la vida, que es algo inapreciable y que debemos tener siempre presente y cuidarla por sobre todas las cosas. Y debemos interiorizar, que no hay nada comparable con poder disfrutar de nuestros sentidos, de nuestras capacidades y aceptar todo lo que suceda con espíritu positivo, nunca negativo.
Pongo algunos ejemplos para que podamos reflexionar e interiorizar este mensaje por su gran enseñanza. 
Veamos:

El hijo que muchas veces no limpia su cuarto y se la pasa viendo televisión, significa que... ¡está en casa!

El desorden que tengo que limpiar después de una fiesta, significa que... ¡estuvimos rodeados de familiares o amigos!

Las ropas que están apretadas, significa que... ¡tengo más que suficiente para comer!

El trabajo que tengo en limpiar la casa, significa que... ¡tengo una casa!

No encuentro estacionamiento, significa que... ¡tengo coche! ¡Tengo bicicleta o tengo una moto!

Los ruidos de la ciudad, significan que...  ¡¡¡puedo oir!!!

El cansancio al final del día, significa que... ¡puedo trabajar!

El despertador que me despierta todas las mañanas, significa que... ¡estoy vivo!

Finalmente, por los mensajes que recibo, significa que... ¡tengo amigos pensando en mí!

CUANDO PIENSES QUE EN LA VIDA TE VA MAL...
LEE OTRA VEZ ESTE MENSAJE

domingo, 19 de mayo de 2013

JOSE MARTI: UNA FECHA, UN RECUERDO: ISMAELILLO



Nereyda Barceló Fundora

 Actualidad perenne en todas las generaciones de cubanos,  nuestro  José Martí, ofrece  un  mensaje vigente y reclamatorio siempre en la historia de nuestro pueblo.
En este nuevo aniversario de su muerte en Dos Ríos, lo recordamos con amor, y no es para  nosotros un homenaje más el que le ofrecemos, pues Marti, esta más vivo y más intenso que nunca en el pensamiento del pueblo cubano.
 En José Marti, nuestro pueblo tiene a un conductor inapreciable, porque como dijera acertadamente el destacado intelectual Juan Marinello, “Marti  tuvo fuerzas para distinguir entre el gesto del sembrador y el brillo de la cimiente…”
El sentimiento y la acción en Marti fueron cristalizados hasta convertirlos en un legítimo valor intelectual de América porque en sus obras se unen a la aguda visión patriótica; el análisis profundo, sociológico, político y económico, a una perenne belleza y a un estilo inconfundibles.
Marti supo sembrar el más acendrado amor en el corazón de los cubanos, porque toco cada fibra sentimental con sus palabras claras y apasionadas.
Su aporte a la historia, la cultura y la política hispanoamericanas es un tesoro de inestimable valor. José Marti, además de vivir y morir heroicamente al servicio de la libertad de Cuba “es uno de los lujos que la lengua española puede ofrecer a un publico universal”. (Anderson Imbert)
Una de las fases más conmovedoras de su personalidad, lo constituye sin dudas su aspecto como padre.
 Su obra ISMAELILLO, impregnada del más tierno sentimiento, es una muestra evidente del amor por su hijo.
ISMAELILLO es una evocación, al adorado “reyesillo” que ebrio de gozo
 le despertaba por las mañanas:

Puesto a horcajadas
Sobre mi pecho,
Bridas forjaba
Con mis cabellos

Es sin dudas una escena radiante, con esas gamas suaves, tiernas que logra siempre
Marti en el pasado imperfecto (“me espoleaba”...) para recordar que el hijo ya esta ausente.  El ISMAELILLO pues es una lágrima llena de alegría
La imagen de su hijo estuvo presente muchas veces en el, y en sus Obras Completas, epistolario 20, leemos una carta de fecha 1ro. De abril de 1895, el mismo día que salio
para Cuba:
“Hijo: Esta noche salgo para Cuba; salgo sin ti. Si desaparezco en el camino, recibirás con esta carta, la leontina que uso en vida tu padre. Adiós. Se justo. Tu José Marti”
Porque Marti, amaba a su hijo como también amaba a todos los niños a quienes dedico su maravillosa Edad de Oro para que dijeran los niños de América lo que el deseaba escuchar:
¡Este hombre de la Edad de Oro fue mi amigo!

sábado, 18 de mayo de 2013

EL ENTUSIASMO



Definido en la Antigua Grecia como la Inspiración divina de los Profetas, el Entusiasmo es la máxima dosis secreta que complementa las acciones de la vida humana.
Si se quiere lograr algo, debe emprenderse con Entusiasmo y se verá realizado.
Esta ley del Entusiasmo nunca ha fallado, porque Entusiasmo es una fuerza infinita, un poder superior, una inspiración divina, un ingrediente de fe, una causa suprema, un mecanismo interior que debe ser bien manejado y controlado a base de una seria y bien dirigida disciplina.
He aquí algo más sobre el Entusiasmo:
Descanse organizadamente pero con Entusiasmo.
Duerma en Entusiasmo, cante, ría, baile, goce, diviértase sanamente con real Entusiasmo.
Más que con el corazón, ame con Entusiasmo.
Aprenda cosas nuevas a diario con positivo Entusiasmo.
Practique un deporte, juegue o haga ejercicios en medio del Entusiasmo.
Recuerde que los deportistas, los científicos, los artistas, los estudiantes, los políticos, los obreros y las amas de casa, suelen triunfar cuando a sus tareas le agregan ese maravilloso ingrediente que es el Entusiasmo.
Así que entusiásmese usted también y verá los resultados.