jueves, 25 de junio de 2015

GENEROSIDAD

GENEROSIDAD. (Del latín generositas, -atis.)
Significados
 
1 Nobleza heredada de los mayores.
 2. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.
 3. Largueza, liberalidad.
 4. Valor y esfuerzo en las empresas arduas.
 5. Que es liberal, dadivoso y franco.
 6. Obra con magnanimidad y nobl3eza de ánimo


LA GENEROSIDAD

La generosidad es una de las más claras manifestaciones de nobleza de espíritu y grandeza de corazón que puede dar una persona. Los que son generosos son ricos, pero no en dinero y cosas materiales, sino en la capacidad de ofrecer a otros lo más preciado de sí mismos. Es generoso quien perdona las grandes ofensas, quien puede sacrificar su comodidad y sus privilegios en aras de conseguir lo mejor para los demás. Desde que el ser humano tiene memoria, la generosidad ha sido uno de los más importantes valores para el desarrollo de la sociedad, pues las más grandes y duraderas obras han provenido de personas que desinteresadamente han entregado al mundo el producto de su inteligencia y de su trabajo. Sólo con generosidad es posible situamos por encima de nuestros intereses personales y hacer lo que esté a nuestro alcance para que todos tengamos las mismas oportunidades y el mundo en que vivimos sea un poco más humano y más justo cada día.

Para ser generosos...
Aprendamos a regalar aquello que tenemos en abundancia: alegría, por ejemplo. Hay personas que sólo pueden dar alegría, ya que es lo que más tienen. Pero en la medida en que otros reciben este regalo, pareciera que la alegría se multiplicara.

Obstáculos para la generosidad...

• La mentalidad de algunos padres de familia, que llevan una cuidadosa contabilidad del dinero y el tiempo que dedican a sus hijos para pasarles la cuenta cuando sean adultos.
• La enorme desigualdad entre los pocos poseedores de la riqueza disponible en el mundo y la enorme mayoría que tiene que pasar grandes trabajos para sobrevivir, a la vez que tiene que vender o regalar su trabajo para seguir enriqueciendo a quienes ya se han apropiado de casi todo, sin que estos últimos ni siquiera se inmuten.

Los generosos son grandes, humildes, desprendidos, sabios, humanos, responsables.
Los avaros son egoístas, mezquinos, miserables, desconfiados, estúpidos.
 
Contrario a la generosidad es la avaricia;
La avaricia...

La avaricia es una señal de que se tiene una visión estrecha y mezquina del mundo y un escaso desarrollo social y humano. El afán de acumular riquezas y guardarlas, característico de los avaros, es el triste resultado de una mentalidad egoísta, cruel y a la larga estúpida, que obliga a quien la practica a vivir de manera miserable con tal de no gastar su dinero, ni mucho menos compartirlo con otras personas.
Los avaros viven y mueren por lo general rodeados de gente que únicamente está interesada en su dinero y que no pierde oportunidad de averiguar cuánto tienen y dónde lo esconden, con la ilusión de poder algún día apoderarse de él. La avaricia, sin embargo, no está solamente en aquellos que acumulan dinero y objetos de valor porque sí, privándose de lo que más quisieran, alejándose de la gente para no poner en riesgo su despreciable fortuna, sino también en aquellos que usan su saber y su afecto sólo para sus mezquinos intereses personales.

La Puntualidad

La puntualidad es la obligación para terminar una tarea requerida o satisfacer una obligación antes o en un plazo anteriormente señalado.
Hay a menudo una convención de que una pequeña cantidad de retraso es aceptable en circunstancias normales; por lo general, diez o quince minutos en las culturas occidentales.
En otras culturas, tales como la sociedad japonesa o en el ejército no existe básicamente ninguna permisividad.
No obstante, la puntualidad se considera un signo de consideración hacia las personas que están esperando.
Algunas culturas tienen sobreentendido que los plazos reales son diferentes de plazos indicados.
Por ejemplo, en una cultura particular puede ser entendido que la gente llegará una hora de más tarde de lo anunciado.
 En este caso, puesto que cada uno entiende que una reunión a las 9 am comenzará realmente alrededor de las 10 am, nadie se incomodará cuando todo el mundo aparezca a las 10 am.
En las culturas que valoran puntualidad, retrasarse es equivalente a demostrar desprecio por tiempo de otra persona y se puede considerar un insulto.
Y en esos casos, la puntualidad se puede hacer cumplir por penas sociales, por ejemplo excluyendo enteramente a los que llegan más tarde de las reunione

OPTIMISMO

linda.jpgEl optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos. Es la tendencia a esperar que el fuuturo depare resultados favorables. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia , descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir. La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo.El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.
 
En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y existosos e, incluso, a tener mejor estado de salud física.De hecho, uno de los resultados más consistentes en la literatura científica es que aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo y esperanza (ambos tienen que ver con la expectativa de resultados positivos en el futuro y con la creencia en la propia capacidad de alcanzar metas) tienden a salir fortalecidos y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresante.

miércoles, 24 de junio de 2015

Los siete pilares de la dignidad en el ser humano

1. Eres dueño de ti mismo

Este principio parte del punto de cómo podemos resolver los problemas sin perder nuestra dignidad. Tenemos derecho a elegir la opción de cómo resolverlos.
Nosotros decidimos como. Nadie puede obligarnos a hacer algo que nos coloque en una situación de desventaja.
Somos seres únicos y estamos en control de nuestros problemas y también de las soluciones de los mismos.
Recordemos que somos los autores, los directores y los protagonistas de nuestra propia película.

2. Confiamos en lo que creemos

Nadie nos conoce o entiende mejor que nosotros mismos.
Somos nuestros propios terapeutas, y no hay nadie en este mundo que pueda aconsejarnos mejor que nuestra propia intuición.
Hemos sido criados en una sociedad donde creemos que otras personas tales como guías espirituales, consejeros, doctores o amigos son los que deben darnos la respuesta de cómo resolver nuestros problemas.
Si bien es cierto que ellos pueden darnos cierta orientación en un preciso momento debemos recordar que las respuestas a nuestras problemas están dentro de nosotros y no en la mente de los demás.
No es permitido beber del pozo de la sabiduría humana para integrar esos conocimientos a los nuestros pero solo nosotros podemos decidir sobre como aplicarlos a nuestras propias situaciones.

3. Nuestros pensamientos nos dan poder

Nuestros pensamientos crean nuestras realidades.
Debemos controlar nuestros pensamientos y crear realidades que nos satisfagan.
Si te sientes vacío o insatisfecho con tu vida familiar, a nivel profesional y como ser humano en general, es porque no estás viviendo tu vida de acuerdo a tus metas.
Si quieres vivir una vida digna y plena de satisfacciones indaga en tu inconsciente.
Es similar a pelar una cebolla vas poco a poco quitando las capas hasta llegar al corazón de tus creencias, las cuales te darán el poder de vivir el tipo de vida con la cual te sentirás realizado.
Cambia tus creencias si es necesario, recuerda que tu sistema de creencias no las inventaste tú, son una herencia cultural y estás en el derecho de modificarlas de acuerdo a como piensas.
4. Vive tu realidad
Cuando construyas tus creencias propias y vivas tu propia realidad, vivirás una vida digna de ti y estarás muy orgulloso de ti mismo pues has encontrado tu verdadera identidad.
Cuando eramos pequeños muchas veces tratábamos de esconder nuestros sentimientos o nuestros deseos por temor de ser castigados.
Aprendimos a esconder nuestro yo verdadero para complacer a nuestros padres y ser amados por ellos.
Inconscientemente renunciamos a nuestro yo y al derecho de expresarnos libremente.
Debemos tomar control de ese derecho y expresar lo que sentimos.
Por supuesto que nuestros derechos tienen ciertos límites que los establecen los valores morales del ser humano pero podemos vivr con autenticidad tomando decisiones sin miedo ni temor a ser criticados.
El ignorar tu intuición te conduce a sentimientos de fracaso e insatisfacción. Descubre lo que te apasiona hacer y hazlo sin temor. Vivir tu verdad es la base de una vida digna.
5. Di no a los sentimientos de culpabilidad
Muchas son las personas que al tratar de vivir una vida basada en sus propias creencias y no en las creencias de su familia y de sus culturas se sienten culpables.
La única manera de eliminar la culpabilidad es no seguirle el juego. Una de las características del ser humano cuando se siente culpable es tratar de convencer a otros que piensen como ellos.
Nosotros no podemos cambiar el pensamiento o las creencias de nuestros padres, parejas o hijos. No tenemos control sobre eso.
Los demás solo cambiarán si ellos se deciden ha hacerlo. A la única persona que podemos cambiar es a la nuestra.
Por eso si decidimos hacer cambios radicales en nuestras vidas, otros podrán reaccionar a esos cambios pero no podrán cambiar nuestras opiniones. No somos menos importantes que los demás.
Si ellos tienen derecho a creer de cierta manera, nosotros también tenemos el mismo derecho sin sentirnos culpables.

6. Respetarnos a nosotros mismos

Debemos recordar que dentro de nuestra alma y nuestra intuición vive nuestro poder superior.
No nos podemos desconectar de esa realidad. Debemos respetar nuestro cuerpo y nuestros sentimientos a la misma vez.
Nuestra intuición es esa vocesita interna que constantemente nos habla al oído para comunicarnos información importante que muchas veces ignoramos.
La base del respeto propio es escuchar esa voz interna que nos dice que debemos honrar cada una de las partes de nuestro cuerpo y espíritu y vivir una vida digna.
Cuando nuestro cuerpo está cansado debemos darle descanso.
Muchísima gente cuida más de su trabajo, sus casa y su auto que de su propio cuerpo. Debemos cuidar primeramente nuestro yo físico y espiritual pues eso significa auto respetarnos y el auto respeto ayuda a confrontar todo tipo de temores y miedos a cambiar.
El auto respeto te ayuda a celebrar quien eres y a darle crédito a tus logros.
Recuerda, las personas te tratarán como tu permitas que te traten. Si quieres que otros te respeten debes comenzar por respetarte a ti mismo.

7. Perder el temor al cambio

La mayoría de las decisiones que toma el ser humano son basadas en los temores que experimenta.
Muchas veces no seguimos a nuestra intuición por temor a equivocarnos.
Algunas veces el temor lo usamos como un mecanismo de defensa para escudarnos en nuestras inseguridades y falta de confianza en nosotros mismos, sin darnos cuenta que el temor nos limita y no nos permite avanzar.
El secreto para confrontar el miedo es recordar que los regalos vienen atados por muchas cintas.
Tenemos que quitar esas cintas y desenvolverlos para disfrutarlos. Muchas veces el temor es lo que más limita nuestra voluntad y sofoca nuestro espíritu.
El miedo a dejar una relación abusiva, por no saber donde ir ni que hacer. El miedo a dejar un trabajo donde estamos siendo abusados por temor a buscar un nuevo trabajo.
El miedo de abrir un negocio por temor a fracasar, el miedo a estar solo o sola, nos obliga a quedarnos en una relación que no nos satisface.
Recuerda que el miedo te limita. El miedo ata tus manos y las posibilidades de vivir una vida digna de tus aptitudes.
Aprende a ser tu mismo, nunca pierdas tu dignidad; no te salgas de los límites que te degradan como ser humano, defiende tus derechos individuales, tus opiniones, tus ideales, no te de temor ni verguenza de expresarlos a otras personas por temor a la crítica.
Cree en ti mismo y alcanza lo que te propones, no te dejes vencer por palabras tales como “es imposible lograrlo” cámbialas por “es difícil pero si me empeño lo logro” .
Confía en tu intuición y apóyate en esa voz que te dice internamente que puedes lograr lo que te propones.

LA DIGNIDAD


La dignidad se construye y se proyecta por medio de nuestra manera de vivir, no permitiendo a los demás hacernos objeto de ultrajes o humillaciones.
Uno de los fundamentos principales de la dignidad es auto valorarse y auto respetarse, es decir auto amarse. La dignidad implica el merecer lo mejor.
La dignidad va mano con mano con nuestro auto estima porque nos impulsa a resistirnos el ser utilizados o explotados por alguien que quiere tomar ventaja de
nosotros en el trabajo o en una relación sentimental.

La dignidad conlleva al balance emocional

Las personas que tienen dignidad son personas que tiene un buen balance emocional.
La dignidad no debe ser confundida con el orgullo o la arrogancia de pensar que somos mejores que las demás personas.
Eso caería en creernos más y tratar de poner a otras personas por debajo de nosotros como lo hacen generalmente las personas que tienen una personalidad narcisista.
La dignidad se desarrolla cuando tomamos control de nuestras acciones, libre y autónomamente.
Todos los seres humanos merecemos respeto, no importando la clase social a la que pertenecemos ni la cantidad de dinero que tenemos en el banco.
La dignidad refuerza nuestra personalidad y nos da la sensación de una satisfacción interna.
En tiempos antiguos a los judíos, gitanos y a nuestros indios, los europeos los hacían trabajar como si fueran animales con el propósito de hacerles perder su dignidad y hacerlos sujetos a todo tipo de humillaciones.

VALORES MORALES

Los valores Morales son todas aquellas cuestiones que llevan al hombre a defender y crecer en su dignidad en cuanto persona, porque indefectiblemente el valor moral conducirá al hombre hacia el bien moral, que como sabemos, es aquello que lo perfecciona, lo completa y mejora. Los valores morales siempre perfeccionarán al hombre en cuanto ser hombre, las acciones buenas, como ser vivir honestamente, decir la verdad y actuar siempre pensando en el prójimo, jamás podrán contradecir el camino hacia la perfección. En tanto, la elección por los valores morales es una decisión absolutamente libre y no impuesta que tiene cada hombre, es decir, este decidirá si opta por ellos o no, pero sin dudas, el hecho de elegirlos a estos tendrá el directo efecto de hacerlo más humano y de otorgarle una calidad extra como persona.

IMPORTANCIA DE LOS VALORES MORALES

De poco nos sirve tener muy buena salud, ser muy creyente o muy inteligente o vivir rodeado de comodidades y lujos si no se es justo, bueno, o si no hacemos el bien, por lo tanto el valor es captado como el bien, ya que se le identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso, pero hay cosas negativas que para algunos tienen valor y significado, convirtiéndolos así en malas personas, elementos dañinos a la armonía de la sociedad, con quién la convivencia es muy difícil; entonces el mal lo vemos como la carencia y ausencia de bien. Es por eso que los valores hoy en día se han ido perdiendo y como consecuencia tenemos a personas con una laxa, distorsionada o nula introyección de la escala de valores y normas, estas personas se dice que actúan de acuerdo a los anti valores.
 
TIPOS DE VALORES MORALES
 

 
En base a las múltiples acepciones reconocidas de manera oficial para el concepto de valor (término de origen latino que puede hacer referencia a un costo, a la osadía de alguien o a una situación de equivalencia entre dos o más objetos, entre otros significados), es posible hallar diversas clases de valores. Uno de ellos es el de carácter moral, un conjunto que engloba a cualidades propias del ser humano que lo enriquecen como individuo y le permiten ser una persona de bien.

La lealtad, la honestidad, el sentido de solidaridad y el respeto son algunos valores morales que pueden desarrollarse desde la infancia y que convierten a quien los cultiva y los enseña en una especie de modelo o ejemplo a seguir. Los valores morales bien podrían ser definidos como universales porque pueden ser adquiridos y ejercidos sin limitaciones ni restricciones por toda la humanidad, pero existen criterios que permiten presentarlos con mayor precisión de acuerdo a cómo llegan a la vida de uno y el contexto en el cual se estiman. Así, pues, podríamos establecer que hay valores morales de raíz familiar (adquiridos en el núcleo de la familia y transmitidos de acuerdo a las creencias de los mayores), otros más personales (conocidos en el seno familiar pero adquiridos por un individuo en particular de acuerdo a sus propias consideraciones y elecciones) y hasta hay valores vinculados a la moral con relevancia socio-cultural (ya que están condicionados por hábitos culturales y pueden variar de acuerdo a tradiciones y pensamientos sociales).

CLASES DE VALORES MORALES

Respeto: Es apreciar y valorar las cualidades de los demás, tomando en cuenta que tiene derechos.


Fidelidad: Es cumplir un compromiso que implica cariño a cualquier actividad, idea o persona.


Responsabilidad: Asumir las consecuencias de tus actos o palabras.


Puntualidad: Hacer las cosas a su debido tiempo.


Tolerancia: Saber respetar a las demás personas en su entorno.


Honestidad:  Es la congruencia entre lo que se piensa y como se actúa.


Caridad:  El ayudar desinteresadamente a los demás, y la prestación de auxilios a quien lo necesita.


Lealtad:  Es la cualidad de las personas que tienen para cumplir acuerdos. Parecido a la fidelidad.

Humildad:  Es considerarse pequeño con respecto a lo que es trascendente o con respecto a Dios (si es creyente).

Solidaridad:  Dar apoyo moral o económico a quien lo necesita.

Generosidad:  Dar y entender a los demás, sin esperar recibir a cambio.

Paz: Un estado de tranquilidad.

Sinceridad:  Decir la verdad, y procurar que nuestra forma de actuar sea la misma en todas las ocasiones y con todas las personas.

Coherencia:  Mostrar que somos personas de una sola pieza, siempre actuando con respecto a nuestras ideas y principios.


Integridad:  Vida en concordancia con nuestro estado de conciencia más elevado.

Lealtad: La lealtad es un corresponder, una obligación que se tiene con los demás. Es un compromiso a defender lo que creemos y en quien creemos.


Constancia :  Firmeza y perseverancia en las resoluciones, en los propósitos o en las acciones.


Devoción: Es la disposición de la voluntad para cumplir con prontitud lo propio de una relación. Por ejemplo, un hombre devoto a su esposa.


Fidelidad:  (persona fiel) Se refiere a la persona cuyas acciones no traicionan la confianza puesta en ella, esto es, cuyo comportamiento corresponde a lo que exige de ella el amor, la amistad, el deber, etc

lunes, 22 de junio de 2015

Sinceridad

 
La sinceridad no es algo que debemos esperar de los demás, es un valor que debemos vivir para tener amigos,
para ser dignos de confianza…
Para ser sinceros debemos procurar decir siempre la verdad,
esto parece muy sencillo, pero muchas veces cuesta más de lo que se cree.
 Se utilizan las ‘’mentiras piadosas’’ para ocultar cualquier cosa que para nosotros es una tontería,
pero que en realidad a la persona que mientes haces daño,
y esta pequeña mentira que en un principio no es nada se va haciendo más y más grande
 hasta que la verdad se acaba sabiendo y sorprendiendo a quien mientes.

domingo, 21 de junio de 2015

!FELIZ DIA DE LOS PADRES!

 Por:Nereyda Barceló Fundora

 Este tercer domingo de Junio cuando los queridos padres celebran su día, no habrá ausencia de sentimientos cálidos, sinceros y puros. Este hermoso día se unen el cariño que todos guardamos hacía ese ser querido y el inmenso respeto que nos inspira.

¡Qué absurdo eso de que madre hay una sola pero padre es cualquiera! Esa afirmación reserva sentimientos egoístas, de inferioridad y desprecio. Es cierto que hay algunos padres que no asumen la responsabilidad que tienen con sus hijos, porque son una minoría pero la mayoría, fomenta las mejores cualidades en sus hijos.

Y muchos padres más que necesarios, son imprescindibles en la educación y  formación de las nuevas generaciones.

Cuando de los mejores padres se trata, recuerdo la imagen sencilla de quienes fuera del salón de parto, esperan a la escucha del primer llanto del bebé- Esos padres que siempre poseen el don de transmitir respeto, buenos modales y conductas correctas. ¡Es cierto! Muchos padres quieren la perfección de sus hijos y adoran por encima de todo verlos crecer fuertes y convertidos en hombres y mujeres de bien.

¿Cómo decir que los padres no hacen falta?
Si cuando no están su ejemplo nos continúa guiando por siempre por el mejor de los caminos.

A ellos que tan lejos pero tan cerca estarán este domingo Día de los Padres, una inmensa felicitación.

A quienes no comparten ya la vida con sus hijos, donde quiera que estén siempre se les recuerda.
 Nunca nos olvidamos de ellos.

A todos los que aún tienen  el privilegio de disfrutar del beso amoroso de un hijo, reciban ese regalo de la vida.

¡¡¡Felicidades Papá!!!

lunes, 15 de junio de 2015

LA RESPONSABILIDAD

RESPONSABILIDAD. (Del latín respondere. Responder.) f. Calidad de responsable. 2. Obligación de responder por los propios actos. 3. Cargo u obligación moral que resulta para uno del posible yerro en cosa o asunto determinado. 4. Capacidad para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente. RESPONSABLE. (Del latín responsum. Que responde.) adj. Obligado a responder de alguna cosa o por alguna persona. 2. Dícese de la persona que pone cuidado y atención en lo que hace o decide.

Tomado de Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española.
La responsabilidad

La responsabilidad es la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás. En el campo del estudio o del trabajo, por ejemplo, el que es responsable lleva a cabo sus tareas con diligencia, seriedad y prudencia porque sabe que las cosas deben hacerse bien desde el principio hasta el final y que sólo así se saca verdadera enseñanza y provecho de ellas. Un trabajo bien hecho y entregado a tiempo es sinónimo de responsabilidad. La responsabilidad garantiza el cumplimiento de los compromisos adquiridos y genera confianza y tranquilidad entre las personas.

Para ser responsables...

Reflexionemos seriamente antes de tomar cualquier decisión que pueda afectar nuestra propia vida o la de otros.
Asumamos las consecuencias de nuestros actos.
Respondamos por lo que hacemos, tanto si está bien hecho como si no.
Reconozcamos los errores que cometemos y mostrémonos dispuestos a repararlos.

La Irresponsabilidad…

La irresponsabilidad se produce cuando no tenemos conciencia de la importancia de las cosas que hacemos ni de las consecuencias que puede tener el no hacerlas como se debe o sencillamente el dejar de hacerlas. Las personas irresponsables trabajan o estudian con evidente descuido y rara vez terminan lo que empiezan, o lo terminan de cualquier manera. Pueden incumplir sistemáticamente con sus deberes o sencillamente abandonarlos en el momento menos pensado, sin ofrecer ninguna explicación. Las consecuencias de la irresponsabilidad son por lo general lamentables, cuando no catastróficas. Ejemplos de ello son los padres o madres de familia que incumplen sus deberes para con sus hijos, los conductores que provocan accidentes mortales por no observar las normas de tránsito, los servidores públicos que derrochan el dinero del Estado y en general todas aquellas personas de cuyos actos dependen la seguridad, la estabilidad o el futuro de otras y obran con imprudencia o negligencia extremas.

Obstáculos para la responsabilidad...

La ambición que lleva a muchos funcionarios a aceptar cargos para los que no están capacitados, movidos por su deseo de conseguir prestigio, poder y dinero.

La costumbre de algunos profesionales, ejecutivos y políticos de prometer lo que no están en capacidad de cumplir, con el único fin de hacerse de un contrato, complacer a un cliente, realizar una venta o conseguir votos.

El hábito de esconderse a la hora de responder por los compromisos adquiridos.

Los responsables son conscientes, juiciosos, diligentes, tranquilos, reflexivos, maduros, confiables.

Los irresponsables son inconscientes, frívolos, torpes, imprudentes, negligentes, inmaduros, egoístas”.

Proverbios…
“El hombre en todo momento es responsable. Su éxito no está con las estrellas, está dentro de sí mismo. Debe llevar la lucha de la autocorrección y la disciplina. Debe luchar contra la mediocridad como un pecado y vivir con la aspiración al más alto ideal de la vida.” (Frank Curtis Williams)

“Pensar y obrar, obrar y pensar es la suma de toda sabiduría”.
(F. W. Goethe)

“Nunca dejes algo para hacer mañana o pasado mañana”. (Hesíodo)

“Es irresponsable dar las cosas por hechas”. (Esopo)

“La previsión para otros es la responsabilidad fundamental de la vida humana”.
(Woodrow Wilson)

De la sabiduría popular: “A lo hecho, pecho”, “Pongamos la cara”.

“Para Ser grande hace falta 99 por ciento de talento, 99 por ciento de disciplina y 99 por ciento de trabajo”. (William Faulkner)

“Ser responsable es tener autodisciplina para cumplir nuestros compromisos con los demás y con nosotros mismos”.

Personaje…
El Juramento Hipocrático
Por la vida y la salud

Hipócrates fue un médico de la Grecia antigua (Siglo V a.C.) famoso por las palabras que hacía jurar a sus discípulos en el momento en que se aprestaban a ejercer el noble y delicado oficio de la medicina. Estas palabras, conocidas como “El juramento hipocrático”, contienen los principios de la ética médica, en la cual la responsabilidad tiene un papel de primer orden. Estos son algunos apartes de su texto original, recitado aún hoy día.

“(…) Haré uso del régimen dietético para ayuda del enfermo, según mi capacidad y recto entender; del daño y la injusticia le preservaré (…). No daré a nadie, aunque me lo pida, ningún fármaco letal, ni haré semejante sugerencia. En pureza y santidad mantendré mi vida y mi arte (…). Lo que en el tratamiento o fuera de él viere u oyere en relación con la vida de los hombres, lo que no debe trascender jamás, lo callaré teniéndolo por secreto (…)”.

domingo, 14 de junio de 2015

Autocontrol

 Gestionar adecuadamente nuestras emociones y nuestros impulsos conflictivos
Mantener bajo control las emociones e impulsos conflictivos
Las personas dotadas de esta competencia:
  • Gobiernan adecuadamente sus sentimientos impulsivos y sus emociones conflictivas
  • Permanecen equilibrados, positivos e imperturbables aún en los momentos más críticos
  • Piensan con claridad y permanecen concentrados a pesar de las presiones
El autocontrol se manifiesta por la ausencia de explosiones emocionales o por ser capaz de relacionarse con una persona enfadada sin enojarnos.
Un sorprendente descubrimiento, extraído de los estudios sobre el cerebro de personas que se hallan sometidas a situaciones estresantes pone en evidencia que la actividad del cerebro emocional socava algunas de las funciones de los lóbulos prefrontrales, el centro ejecutivo que se halla inmediatamente detrás de la frente.
Los lóbulos prefrontrales constituyen el asiento de la memoria operativa, es decir, de la capacidad para prestar atención y recordar la información sobresaliente, una instancia esencial para la comprensión, el entendimiento, la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento y el aprendizaje.
Cuando la mente permanece en calma, el rendimiento de la memoria operativa es óptimo, pero cuando tiene lugar una urgencia el funcionamiento del cerebro cambia a una modalidad autodefensiva centrada en la supervivencia, consumiendo recursos de la memoria operativa y transfiriéndolos a otras localizaciones cerebrales que le permita mantener los sentidos en estado de hipervigilancia.
En la medida en que nos hallemos preocupados por pensamientos movilizados por nuestras emociones, la memoria operativa dispondrá de mucho menos espacio atencional
 
Cuando las emociones se desbordan
Las situaciones que nos estresan parecen multiplicativas y desde el punto de vista de nuestro cuerpo no existe ninguna diferencia entre nuestra casa y nuestro trabajo.
LA CONCENTRACIÓN
El hecho de vernos inundados de información nos coloca en una modalidad reactiva de respuesta como si continuamente nos viéramos obligados a sofocar pequeños conatos de incendio. Y, puesto que cada uno de estos mensajes constituye una distracción, la función que se ve más afectada es la concentración, haciendo sumamente difícil volver a centrarse en una tarea que se ha visto interrumpida. Por esto, el efecto acumulativo de este diluvio de mensajes acaba generando una situación de distracción crónica.
Las distracciones constituyen una de las principales causas del descenso de la eficacia personal.
IMPULSIVIDAD
Es la incapacidad de refrenar una respuesta que ya se ha desencadenado
 La autorregulación de las emociones
ESFUERZO EMOCIONAL
Este concepto se refiere al esfuerzo interno que tenemos que hacer bien para controlar nuestras emociones, bien para comprender las emociones de los demás.
Para poder determinar el coste de un esfuerzo emocional, debemos conocer antes el grado de identificación que mantiene la persona con su trabajo.
EXCESO DE CONTROL EMOCIONAL
El autocontrol emocional no es lo mismo que el exceso de control, es decir, la extinción de todo sentimiento espontáneo que, obviamente, tiene un coste físico y mental.
Cuando el trabajo es un infierno
El hecho es que entre todas las relaciones que establecemos en nuestro entorno laboral, la que mantenemos con nuestro jefe o supervisor tienen un mayor impacto sobre nuestra salud física y emocional.
Un día nefasto en la oficina no implica ningún problema, pero un conflicto persistente con un superior es una circunstancia lo suficientemente estresante como para acabar minando nuestra resistencia inmunológica.
Los beneficios de la conciencia de uno mismo
El mero hecho de ser conscientes de los sentimientos que bullen en nuestro interior puede tener un efecto muy positivo sobre nuestra salud. El autoconocimiento desempeña un papel fundamental en el control del estrés.
NO MANIFESTAR LAS EMOCIONES: LA IMPLOSIÓN EMOCIONAL
Este tipo de personas experimentan, en cualquier caso, el colapso interno propio de tal situación de en forma de problemas psicosomáticos, aunque no se vean afectados por el secuestro emocional.
 
CONCLUSIONES
  1. Por los cambios tan acelerados que se han experimentado en las últimas décadas, como consecuencia de los avances tecnológicos y la promoción del libre mercado, todo evaluado bajo la perspectiva de competitividad, eficiencia, eficacia, rentabilidad y economicidad, se han deteriorado las relaciones humanas, debido a la nueva jerarquía de valores que se basan más en un bienestar material individual y se descuida la dignidad de la persona.
  2. Comprendimos que los valores son un conjunto de creencias que nos dictan la forma de conducta más aceptada socialmente.
  3. Los valores determinan las normas morales, es decir que los valores establecen un modelo de conducta aceptable en una sociedad y para garantizar que este modelo sea observado por los miembros de esa sociedad se emiten las normas que regulan la actuación del individuo dentro de la sociedad.
  4. La relación entre ética y los valores es que la primera es el estudio de los actos humanos o costumbres y los valores son en sí esos actos o costumbres preferidos o aceptados por una sociedad.
  5. Solo el ser humano tiene conciencia moral porque solo él tiene capacidad o conciencia de si mismo, de valorizarse y poder juzgar su conducta.
  6. Es importante utilizar la brújula de la "conciencia emocional", para evaluar si la actividad que vamos a emprender vale la pena. Como conciencia emocional se entiende como la capacidad de reconocer el modo en que nuestras emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores como guía en el proceso de toma de decisiones.
  7. El éxito de las personas en cualquier actividad depende más de las competencias emocionales que de las capacidades cognitivas.
  8. En un mundo tan cambiante encontramos que la flexibilidad, la posibilidad de adaptarse al cambio es más importante que la experiencia.
  9. Entendemos que el ser humano no solamente actúa por razonamiento, también influyen las emociones y los sentimientos

Valoración de Sí Mismo

 El reconocimiento sincero de nuestros puntos fuertes y de nuestras debilidades, la visión clara de los puntos que debemos fortalecer y la capacidad de aprender de la experiencia.
Conocer nuestros recursos, nuestras capacidades y nuestras limitaciones internas
Las personas dotadas de esta competencia:
  • Son conscientes de sus puntos fuertes y de sus debilidades
  • Reflexionan y son capaces de aprender de la experiencia
  • Son sensibles al aprendizaje sincero de la experiencia, a los nuevos puntos de vista, a la formación continua y a desarrollo de sí mismo.
  • Cuentan con un sentido del humor que les ayuda a tomar distancia de sí mismos.
Puntos ciegos
El primer paso necesario para aumentar nuestra eficacia consiste en identificar una necesidad que debamos mejorar aunque esta conciencia pueda ser sumamente difícil de alcanzar.
Los ejecutivos fracasados parecen mostrarse muy poco dispuestos a reconocer sus propios errores y desdeñan a las personas que osan señalárselos. Su resistencia es un claro ejemplo, de que no pueden hacer nada por cambiar las cosas.
Una de las informaciones más difíciles de conseguir dentro del mundo empresarial es un "re-aprendizaje" constructivo y sincero de lo que estamos haciendo, especialmente de nuestros errores. Pasamos mucho más tiempo criticando los errores de las personas que haciéndoselos ver abierta y sinceramente... Parece como si existiera una especie de pacto fáustico, una confabulación que nos lleva a actuar como si todo estuviera bien, cuando en realidad no lo está.
Siempre que alguien se comporta así en una situación determinada expresa los signos inequívocos de la existencia de un "punto ciego".
A continuación enumeramos algunos de los puntos ciegos más comunes y costosos, determinados a partir de un estudio realizado por Robert E. Kaplan:
  • Ambición ciega: compite en lugar de cooperar, jactancioso
  • Objetivos poco realistas
  • Esfuerzo desmedido
  • Intromisión
  • Sed de poder
  • Necesidad insaciable de reconocimientos
  • Preocupación por las apariencias
  • Necesidad de parecer perfecto
La función de estos puntos ciegos no es otra que la de impedir que la gente llegue a conocerse así mismos, puesto que tal cosa les obligaría a admitir algo, sus propios errores, que no están dispuestos a reconocer.
Esto te hace que seas refractario a cualquier aprendizaje de la experiencia.
Todos estos puntos ciegos son hábitos aprendidos y, en consecuencia, si tenemos alguna carencia en uno o en otro sentido, siempre podemos aprender a hacer mejor las cosas.
 
Caminos para mejorar
Los trabajadores estrella buscan deliberadamente el feedback y desean conocer la opinión que los demás tienen de ellos porque saben que se trata de una información sumamente valiosa. También las personas que se conocen muy bien a sí mismas son buenos trabajadores ya que su autoconciencia les permite corregir continuamente sus fallos.
La conciencia de uno mismo es un instrumento valiosísimo para el cambio, especialmente si nuestra necesidad de cambio se halla en consonancia con nuestras propias metas personales, con nuestra misión y con nuestros valores fundamentales, entre los que se encuentra el hecho de que intentar mejorar es algo positivo.

La Conciencia Emocional

 La capacidad de reconocer el modo en que nuestras emociones afectan a nuestras acciones y la capacidad de utilizar nuestros valores como guía en el proceso de toma de decisiones.
Conciencia emocional: Reconocer nuestras emociones y sus efectos
Las personas dotadas de esta competencia:
  • Saben qué emociones están sintiendo y porqué
  • Comprenden los vínculos existentes entre sus sentimientos, sus pensamientos, sus palabras y sus acciones
  • Conocen el modo en que sus sentimientos influyen sobre su rendimiento
  • Tienen un conocimiento básico de sus valores y sus objetivos
Richard Boyatzis define la conciencia de sí mismo como: "la capacidad de permanecer atentos, de reconocer los indicadores y sutiles señales internas que nos permiten saber lo que estamos sintiendo y de saber utilizarlas como guía que nos informa de continuo acerca del modo como estamos haciendo las cosas"
La conciencia emocional comienza estableciendo contacto con el flujo de sentimientos que continuamente nos acompaña y reconociendo que estas emociones tiñen todas nuestras percepciones, pensamientos y acciones y un modo que nos permite comprender el modo en que nuestros sentimientos afectan también a los demás.
El flujo de los sentimientos
El trasfondo de nuestra vida emocional discurre de un modo parejo al flujo de nuestros pensamientos. En el fondo de nuestra conciencia siempre existe algún estado de ánimo que, aunque, por lo general, no nos percatemos de los sutiles estados de ánimo que fluyen y refluyen mientras llevamos a cabo nuestra rutina cotidiana. Pero el día a día hace que estemos mucho más preocupados por nuestro flujo de pensamientos, sumergiéndonos en la tarea que estamos llevando a cabo sin percibir los sentimientos que esto genera en nosotros. Para sensibilizarnos de este ruido subterráneo de estados de ánimo y emociones es necesario que hagamos una pausa mental, pausa que raramente nos permitimos. Nuestros sentimientos nos acompañan siempre, pero raramente nos damos cuenta de ellos, por el contrario, solamente nos percatamos cuando éstas se han desbordado.
Es como si nuestras emociones tuvieran su propia agenda, pero nuestras agitadas vidas no le dejaran espacio ni tiempo libre y, en consecuencia, se vieran obligadas a llevar una existencia subterránea. T toda esa presión mental termina sofocando esa voz interna que constituye la más segura brújula para navegar adecuadamente por el océano de la vida.
A las personas incapaces de reconocer cuales son sus propios sentimientos los podríamos denominar "analfabetos emocionales".
En ciertas personas, esta sordera emocional constituye una especie de olvido de los mensajes que nos manda nuestro cuerpo en forma, por ejemplo, de jaqueca crónica, dolor lumbar o ataques de ansiedad.
Pero la conciencia de uno mismo es una habilidad que puede ser cultivada, por ejemplo con la meditación cotidiana.
Dejarnos guiar por nuestra brújula interna
La conciencia de uno mismo constituye una especie de barómetro interno que nos dice si la actividad que estamos llevando a cabo, o la que vamos a emprender, merece realmente la pena. Los sentimientos nos proporcionan una imagen global de toda situación. Y, en el caso de que existan discrepancias entre nuestros valores y nuestros sentimientos, el resultado será una profunda inquietud en forma de culpabilidad, vergüenza, dudas, ensoñaciones, inquietud, remordimientos o similares. Y todo ese ruido de fondo actúa a modo de niebla emocional que inspira sentimientos que pueden acabar saboteando todos nuestros esfuerzos.
Algunas investigaciones demuestran que los trabajadores estrella efectúan elecciones que les permiten trabajar dejando intacta o fortalecida su autoestima, tienen en cuenta el tipo de proyecto que más les interesa, el tipo de personas con quienes puede resultar más estimulante trabajar y qué contribución personal pueden hacer para mantener la eficacia.
Dirigir la propia vida
Como dice el refrán: "si no sabes hacia donde te diriges, cualquier camino sirve", lo cual significa que, cuanto menos conscientes seamos de lo que realmente nos apasiona, más perdidos nos hallaremos... Y este ir a la deriva puede llegar incluso a dañar seriamente nuestra salud. Tal vez sea por esto por lo que las personas que sienten que su trabajo no les permite aprovechar sus potencialidades o que sienten que su actividad es rutinaria y aburrida, corren un mayor riesgo de experimentar dolencias cardiacas.
La conciencia de nosotros mismos nos proporciona, pues, una brújula segura para armonizar nuestras decisiones con nuestros valores más profundos.

jueves, 11 de junio de 2015

La Sensibilidad ¿Es un valor social, cultural y familiar?

Ser sensible a las necesidades emocionales de los otros es una característica de personalidad positiva, en la medida que permite empatizar con los sentimientos ajenos y tener una vinculación profunda con las otras personas.

La sociedad de consumo se sustenta en la creación de más y más necesidades y, con ello, de ansiedades por poseer, nos tiene convencidos de que necesitamos cosas cada vez más refinadas, la idea sería, entonces, entrar en sintonía con la que de verdad nos da plenitud y es ahí cuando compartir y preocuparse, genera ayuda emocional, nos reorienta con nuestro crecimiento personal y permite darnos cuenta que las otras personas también tienen necesidades y que a través de la sensibilidad podemos lograr desarrollarnos como persona de manera más completa.

Es sumamente importante fomentar este valor en nuestra sociedad, ya que este, debe ir de la mano con la educación que se imparte tanto en el ámbito familiar como en el entorno social y cultural, en estos tres ambientes se desarrolla la sensibilidad hacia los demás, pero es la crianza y la formación de valores en el niño a temprana edad, lo que impregna en el los valores que serán parte de su vida hasta su adultez
 
Sin duda, el término sensibilidad se registra como la capacidad de sentir y es eso lo que no se debe olvidar no sólo para ayudar a otros sino, también para ayudarnos a nosotros a mejorar nuestras actitudes egoístas, desconsideradas y personalistas que finalmente empobrecen nuestra calidad de ser humano.
 
De igual forma la sensibilidad, como valor o cualidad humana, no puede trabajarse de forma pedagógica directamente, sino mediante actividades que en su base promuevan el afloramiento de sentimientos y no solo de conocimientos, actividades que han de ser muy diversas pero en las que siempre prime lo afectivo.

miércoles, 10 de junio de 2015

LAS RELACIONES HUMANAS

  • ¿Que Son las Relaciones Humanas?
Es el conjunto de reglas y normas para el buen desenvolvimiento del ser humano, en la sociedad o en su trabajo. Es el estudio de cómo los individuos pueden trabajar eficazmente en grupos, con el propósito de satisfacer los objetivos de organización y las necesidades personales.
Las Relaciones Humanas tienen muchas definiciones conocidas, entre estas tenemos:
  • Llevarse Bien con los Demás.
  • Amar al Prójimo.
  • Manifestar Aprecio por la Gente.
Una de sus definiciones más aceptadas dice:
“ Las Relaciones Humanas son como calles con tránsito en ambas direcciones; cada grupo tienes sus propias metas y habilidades, pero al pasar tiene que estar dispuesto a dejar espacio para que el otro pueda crecer y tener éxito”
En sentido general, el término Relaciones Humanas en su sentido más amplio abarca todo tipo de interacción entre la gente, sus conflictos, esfuerzos cooperativos y relaciones grupales.
Entre las habilidades que debe tener un líder resulta de mucha importancia la habilidad de comunicarse a través de la práctica de las relaciones humanas. El término Relaciones Humanas se aplica a la interacción de las personas en todos los tipos de empresas
¿Qué Permiten las Relaciones Humanas?
Permiten aumentar el nivel de entendimiento, a través de una comunicación eficaz y considerando las diferencias individuales. Disminuyen los conflictos usando en entendimiento y respeto de las diferencias y puntos de vistas de los otros reduciendo las divergencias y conflictos. Crean un ambiente armonioso con la comunicación, generando relaciones satisfactorias que permiten a cada individuo lograr la satisfacción de sus necesidades y alcanzar la realización y la felicidad. Importancia de las Relaciones Humanas
Numerosas necesidades del hombre solo pueden ser satisfechas con otros, por otros y ante otros. Debido también, a que el hombre no es autosuficiente, precisa de los demás para obtener abrigo, alimento, protección. Para que una sociedad pueda funcionar, sus componentes deben interrelarcionarse y concentrarse en las tareas para las que cada uno es más apto.
Factores Negativos Que Impiden Las Relaciones Humanas
  • No controlar las Emociones Desagradables; Es cuando mostramos mal humor, odio etc.
  • Agresión; Cuando atacamos u ofendemos con palabras, gestos o actitudes. La agresión es una manifestación de la frustración.
  • Fijación; Negarse a aceptar los cambios, permaneciendo atados al pasado
  • Terquedad; Negarse a aceptar las opiniones ajenas y no a aceptar las equivocaciones en nuestro juicio o ideas
  • Represión; Negarse a comunicarse con los demás, aceptar opiniones y consejos
  • Aislamiento; Apartarse o rechazar el trato con los demás por cualquier causa
  • Fantasías; Considerar que las ilusiones se realizarán solamente a través de medios mágicos, sin esfuerzo de parte nuestra y sin contar con la colaboración de los demás.
  • Sentimiento de Superioridad o Inferioridad; Sentirse mejor que los demás en cualquier aspecto. O infravalorarse, sintiéndose inferior a los demás a causas de defectos o carencias reales o imaginarias
Condiciones de las Relaciones Humanas
  • Apertura:
Ser conscientes de las diferencias entre los puntos de vista de los demás y los nuestros debido a su edad, sexo, educación, cultura, valores etc. mantener nuestra opinión frente a las divergentes sin herir la sensibilidad de la otra persona.
  • Sensibilidad:
Es la capacidad de entender el contenido lógico y emotivo de las ideas y opiniones de otros.
  • Sociabilidad:
Comprender y aceptar la naturaleza y estructura de la sociedad a la que pertenecemos.
  • Respeto a Autoridad:
Reconocer y respetar la jerarquía de mandos, responsabilidad, autoridad, status de las personas en la organización de la que formamos parte y comprender el impacto que dicha jerarquía tiene sobre el comportamiento humano, incluido el nuestro.
  • Adaptación:
Prever y aceptar las consecuencias de las medidas prácticas que toma la empresa ante determinadas situaciones.
  • Objetividad:
Comprender que mantener relaciones humanas no tienen nada que ver con la intención de hacer feliz a todos o endulzar la cruda realidad.
Clasificación de las Relaciones Humanas
Relaciones Primarias: Se establecen cuando las personas se relacionan entre sí, por ellas mismas
Relaciones Secundarias: Se originan por la necesidad de un servicio o función que puede prestar una persona a otra

martes, 9 de junio de 2015

Frases de desafío

Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.
Paulo Coelho
Frases de Paulo Coelho »
Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de los hombres.
Eduardo Galeano
Frases de Eduardo Galeano »
Mantiene un desafío de miradas conmigo la rana.
Kobayashi Issa
Frases de Kobayashi Issa »
No es el desafío lo que define quienes somos ni qué somos capaces de ser, sino cómo afrontamos ese desafío: podemos prender fuego a las ruinas o construir un camino, a través de ellas, paso a paso, hacia la libertad.
Richard Bach
Frases de Richard Bach »
Sólo como guerrero puede uno soportar el camino del conocimiento. Un guerrero no puede quejarse o lamentarse por nada. Su vida es un interminable desafío, y los desafíos no pueden ser bueno o malo. Los desafíos son simplemente desafíos.
Carlos Castaneda
Frases de Carlos Castaneda »
La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada que descubrir.
Stephen William Hawking
Concentre su energía en el desafío actual.
Og Mandino
Frases de Og Mandino »
Buscar la felicidad es maravilloso, encontrarla es atroz. Nos cuesta mucho aceptar esto. Nos cuesta mucho aceptar que las metas son un invento. Si le ponemos un ascensor a la montaña ningún alpinista lo utilizaría, porque el "hacer cumbre" para él no es más que un pretexto en su desafío de escalador. Esto se aplica en todas las cosas de la vida.
Dalmiro Sáenz
Frases de Dalmiro Sáenz »
(...) La irregularidad es un desafío, sabes. ¿Qué tan lejos podemos ir haciendo música irregular? Podemos ir hasta cuando un pequeño instante caiga en la periodicidad y luego se pierda en diferentes compases y ritmos.
Karlheinz Stockhausen
Frases de Karlheinz Stockhausen »
Desafío es mantenerse altivo y desafiante ante la adversidad y agradecido ante la victoria; no se tiene rivales a quien vencer, pues se está convencido que para triunfar no se requiere derrotar a otro, su máxima victoria es la conquista de sí mismo;
Miguel Ángel Cornejo
Frases de Miguel Ángel Cornejo »
El desafío forma al triunfador y no cabe desafío sin riesgo al fracaso, pues el éxito y el fracaso son un tejido de la misma textura.
Miguel Ángel Cornejo
Frases de Miguel Ángel Cornejo »
De todas las virtudes que podemos aprender no hay otra característica más útil, más necesaria para la supervivencia y con más probabilidades de mejorar la calidad de vida que la capacidad de transformar la adversidad en un desafío que pueda proporcionarnos disfrute.
Mihály Csíkszentmihályi

domingo, 7 de junio de 2015

Sabiduría

Sabiduría: No nos es dada la sabiduría; debemos descubrirla por
nosotros mismos tras un viaje que nadie puede evitarnos ni recorrer por nosotros.
MARCEL PROUST
 
 
“El destino final del camino de tu vida es la sabiduría, que es el grado más alto y profundo de conocimiento, perspicacia y comprensión. Te proporciona la más amplia perspectiva vital, el propósito de la vida y las lecciones que has de aprender a lo largo de ella. Cuando encuentras tu sabiduría, vives en la luz.
La sabiduría no es una disposición que se adquiera, sino más bien un estado que ha de ser recordado. Llegas a este planeta completamente equipado con la sabiduría sin fronteras inherente a todos los seres humanos; para recordarla lo único que necesitas es acceder a ese lugar dentro de ti que te conecta a la fuente divina e infinita. Tú eres tan sabio como Buda, Aristóteles o Confucio; ellos lo único que han hecho es acceder a ellos mismos, a los lugares donde tú aún no has llegado.
La sabiduría no es la inteligencia. No tiene nada que ver con tu coeficiente intelectual o con los buenos resultados que hayas obtenido en la escuela. Por el contrario, es el más alto nivel de evolución emocional, espiritual y mental; y en él se valora la intuición tanto como la información, la determinación tanto como la habilidad y la inspiración tanto como el conocimiento. Es el lugar donde se produce la sinergia entre tu comprensión más profunda y tus actos cotidianos.
El camino más directo hacia tu sabiduría está pavimentado con las lecciones de tu vida. Aprendiendo esas enseñanzas que se te presentan cada día, te acercas a la identificación, es decir, lo que Emerson llamaba «la sobrealma» y Cari Jung «el inconsciente colectivo». Ésas son las fuerzas universales que nos atan a los unos con los otros y a cada individuo con la fuente inagotable de su conocimiento. Es muy simple: aprende tus lecciones para que puedas descubrir esa conexión con la fuente primigenia y así recordar tu sabiduría.
La verdadera belleza de la sabiduría es que, una vez la recuerdes, te inspirará a proseguir con tu camino. Recordarás la lección de la abundancia y sabrás que la sabiduría no tiene límites ni carencias. Es como el amor: cuanto más das, más recibes. Tu capacidad para la sabiduría aumenta a medida que la compartes con otros. Quienes son célebres por su sabiduría son aquellos que la comparten con los demás de forma gratuita para ayudarles a crecer.
Descubrir la sabiduría en tu interior y alcanzar tu más alto nivel de evolución puede ser una de las lecciones mas generosas que puedes aprender. Será un aprendizaje que te elevará y te elevará a lo largo de tu camino para que puedas aportar al resto del mundo los resultados de todas tus otras lecciones”